Mirá qué pueblo

La murga es una de las manifestaciones más genuinas de la cultura popular. Su existencia fomenta integración y la participación social. Con su lucha recuperó los feriados de carnaval que la dictadura había derogado. “Mirá qué cosa” es una de las tantas murgas de los barrios marplatenses que mantienen viva la llama carnavalera.

Por Federica Gonzalez

Buenas noches señora, venga. Señor, acérquese. Que el corso siempre va a ser gratis. Que las luces iluminan nuestra plaza y llenan de alegría el cordón de la vereda. Venga, que somos barrio, somos tierra, somos bombo y platillo. Somos el conventillo…

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La murga “Mirá que cosa” cumple cinco años, cinco años de autogestión, de pasar por el conventillo a buscar los bombos, de tocar las puertas para juntar un par de pies dispuestos a hacer vibrar el suelo de la plaza. Las canciones que reflejan el espíritu de la murga son entonadas con orgullo, reforzando la identidad, haciendo vibrar las cuerdas vocales para contar lo que significa pertenecer a una familia que no distingue edades ni procedencia.

En el barrio Los Andes de Mar del Plata está la plaza Moreno, lugar donde se congregan situaciones que arman el cotidiano del barrio en carnaval: patadas al aire, pasto y árboles que oxigenan los pulmones de los murgueros y las murgueras.

Antes de partir hacia un corso están quienes peinan, quienes maquillan, quienes dejan caer el mazo con fuerza para que el carnaval se sienta en el barrio, marcando con el tiempo el latido de cada vecino. Las madres traen los trajes, ultimando los detalles. Brillan las galeras, refractando los últimos rayos de sol, y mientras éste se va, se estaciona el bondi en la esquina con destino hacia algún lugar de la ciudad que esa noche saldrá a la calle a bailar.

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Somos la voz de todos los que queremos un mundo distinto, más justo, más equitativo. Y somos todo lo que hemos construido…